Los correos electrónicos llegan a la bandeja de spam: cómo evitarlo

No cabe duda de que el correo electrónico es hoy en día un medio de comunicación imprescindible tanto para usuarios particulares como para empresas. Es rápido, está disponible desde cualquier dispositivo y además nos ofrece flexibilidad. Sin embargo, también debemos tener en cuenta que podemos tener complicaciones si hacemos un mal uso de este servicio. Algunas veces un correo electrónico puede terminar en la bandeja de spam y no llegar correctamente al destinatario. Vamos a explicar cuáles son las principales razones de este asunto.

El spam es muy común

todos recibimos correos electrónicos que acaban en la bandeja de spam. Generalmente se trata de publicidad engañosa, intentos de ataques de Phishing y cualquier otro correo electrónico que realmente no nos interese y que incluso podría afectar al buen funcionamiento del equipo.

Los proveedores de correo electrónico tienen filtros para detectar este tipo de mensajes. Utilizan diferentes características para determinar cuándo enviar un correo electrónico a la bandeja de spam y cuándo se puede entregar correctamente para que el usuario lo lea.

Esto es muy importante que lo mencionemos, ya que no solo evitará que nuestra bandeja de entrada esté siempre llena de correos basura , pero también evitará que seamos atacados. Imaginemos que todos los correos electrónicos peligrosos, que contienen malware o se utilizan para robar contraseñas, llegan a su destino. Podrían poner en riesgo a muchos usuarios inexpertos que terminan haciendo clic en un enlace que no deberían o descargando algún archivo peligroso.

Por tanto, podemos decir que el correo basura es muy común, pero por suerte no todos llegarán a nuestra bandeja. Los proveedores modernos tienen filtros cada vez mejor preparados para que esto suceda.

Por qué un correo electrónico llega a la bandeja de spam

Ahora bien, el problema viene cuando un email que enviamos acaba en el bandeja de spam del destinatario sin ser realmente una amenaza para la seguridad. Esto podría evitar que un correo electrónico importante se lea correctamente.

Es algo que puede ocurrir en determinadas ocasiones. Puede afectar tanto a usuarios particulares como a empresas que necesitan enviar muchos correos electrónicos constantemente. Hay ciertos factores que pueden provocar que esto suceda y los vamos a describir para que seas consciente de ello y puedas evitarlos.

La IP puede estar en una lista de spam

Puede ocurrir que estemos usando un dirección IP compartida que se ha utilizado previamente para enviar Spam. Esto puede hacer que los proveedores de correo electrónico a los que enviamos un correo electrónico interpreten que este mensaje en particular puede ser basura.

Es muy común que esto suceda si estamos enviando correos electrónicos masivos a través de un servicio de marketing. Son muy utilizados por empresas y organizaciones para llegar a sus clientes. Es posible que el mismo servicio se haya utilizado para enviar spam y, por lo tanto, la dirección IP haya terminado en una lista negra.

Uso de ciertas palabras

Esta es una de las causas más comunes también entre los usuarios domésticos. Es posible que sin darnos cuenta enviemos un correo electrónico con un asunto que se detecte como correo no deseado. Si ponemos una palabra de una plataforma como Amazonas , un mensaje del tipo “haga clic aquí” o “promoción” daría esta situación.

Puede ser que nuestra intención sea simplemente enviar un email a un amigo para informarle de una promoción que hemos encontrado para comprar un producto y le digamos que pinche allí. Realmente es un correo electrónico personal, sin intención de afectar a ningún usuario. Sin embargo, el filtro de seguridad de ese proveedor al que estamos enviando puede detectarlo como un problema.

Uso de símbolos o exclamaciones.

Algo similar podría pasar si abusamos de ciertos simbolos y exclamaciones . Además si el asunto del mensaje está escrito en mayúsculas podríamos tener más problemas para que realmente llegue a la bandeja de entrada de lo que debería.

En este caso, también hay que cuidar el cuerpo del mensaje y no solo el asunto del mismo. Si por example, llenamos el texto con signos de exclamación, mayúsculas y palabras que simplemente incitan a hacer clic o abrir algo, podría ser considerado como spam y nunca llegar al destinatario.

Disponemos de información difusa en nuestro e-mail

¿Hemos configurado correctamente la información de nuestra dirección de correo electrónico? Esto es especialmente importante si somos una empresa y queremos llegar bien a nuestros usuarios o clientes sin que estos sospechen que la dirección ha sido utilizada para lanzar campañas de Spam.

si tenemos información borrosa o incompleta , algo que incluso puede parecer irreal, podría afectar seriamente la credibilidad de nuestra cuenta. Esto, una vez más, provocaría que los proveedores de correo electrónico bloquearan nuestro correo y no terminara de llegar al destinatario.

El correo electrónico contiene enlaces sospechosos.

Por supuesto, también hay que tener en cuenta la posibilidad de que hayamos puesto demasiados enlaces o que lleven a páginas que puedan resultar sospechosas. Lógicamente, si tenemos un enlace a un sitio web no seguro que contenga malware o cualquier tipo de ataque como Phishing, podría ser detectado.

El consejo en este caso sería evitar que el correo que enviamos tenga demasiados enlaces. Es fundamental que sólo pongamos texto y que no haya muchos enlaces que puedan hacer sospechar al proveedor de correo electrónico que podría ser una amenaza para el destinatario.

El mensaje contiene demasiadas imágenes.

Puede ocurrir que al enviar un email pongamos demasiadas imágenes y poco texto. Esto, de cara a los filtros de spam, podría ser otra señal de que realmente se trata de un correo basura y por tanto acabaría en la bandeja correspondiente.

Es importante que tengamos en cuenta este tema, ya que si la relación entre imágenes y texto no es la adecuada y ponemos demasiadas fotografías podríamos tener problemas. Por tanto, debemos controlar también este punto y así reducir el riesgo de que nuestro correo electrónico no llegue a donde debería.

Archivos adjuntos en exceso

Una causa más es adjuntar demasiados archivos . Puede interpretar que se trata de algún tipo de malware, correo que puede enviar archivos llenos de publicidad abusiva o cualquier otro problema que comprometa a los usuarios de esa plataforma.

Por tanto, si vemos que nuestro correo acaba en la bandeja de Spam, sería importante comprobar si hemos enviado demasiados archivos adjuntos y, de ser así, buscar otros métodos, como subirlos a la nube y simplemente enviar el enlace a esa carpeta .

En resumen, estas son algunas de las razones principales por las que un correo electrónico legal, seguro y no amenazante termina en la bandeja de correo no deseado. Esto podría sucederle tanto a los usuarios domésticos como a cualquier empresa u organización.

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